La Influencia del Primer Idioma en el Aprendizaje de Otros Idiomas: Entendiendo el Proceso

16

Mar 2024

Por qué usamos reglas de nuestro primer idioma en el segundo que aprendemos

Aprender una lengua bastante diferente a la tuya podría reducir parte de la aplicación inconsciente de la gramática de la que hablas... ¡pero no la evitaría por completo! Y, de hecho, puede que no quieras eliminarla por completo. Esa aplicación inconsciente acaba siendo útil para los estudiantes.

 

Cuando aprendes un idioma, estás aprendiendo nuevo vocabulario, pronunciación, gramática y reglas de conversación para él. Y en cualquier par de idiomas, habrá partes que se dificulten más que otras, como puede ser que haya mucho vocabulario en común pero una gramática o unos sonidos muy diferentes en cada lengua. (Es el caso del francés y el inglés, por ejemplo).

Cómo establece el cerebro las conexiones lingüísticas:

Una forma de concebir el lenguaje en el cerebro es como un complejo sistema de conexiones. Un significado (como una idea o un concepto) está conectado a una palabra, que a su vez está conectada a su pronunciación. Una palabra también está conectada a otras palabras y frases con las que se utiliza a menudo o que se asocian con la palabra, y puede estar conectada a mucha otra información lingüística, como las letras o caracteres para escribirla.

 

* Una palabra. Una etiqueta para el grupo de:

 

* La pronunciación de la palabra. Los sonidos individuales de la palabra (k + æ + t, en el Alfabeto Fonético Internacional) y los movimientos de la boca para producirlos.

 

* Cómo se escribe. Los pequeños garabatos que representan la palabra.

 

* Palabras de la misma categoría. "Perro" y "gato" estarán conectadas porque ambas son mascotas comunes, y "gato" y "león" estarán conectadas porque ambas son felinos. (¡Imagina todas las conexiones que hacen los niños cuando aprenden sobre animales!)

 

* Palabras que suenan parecido. Puede que no haya mucho en común entre "taxi" y "gato", ¡pero habrá una conexión entre ellas!

 

* Palabras que se parecen al escribirlas. Aunque se pronuncien de forma diferente, las palabras que se escriban igual o parecido también estarán conectadas. "Gato" no es un buen ejemplo pero piensa en "chore" y "choir", ¡que se pronuncian con sonidos muy diferentes para la "ch"!

 

Cuanto más practiques una conexión, más fuerte se hará. Esa práctica puede consistir en ver la palabra escrita, usarla en una conversación, escribirla, leer todo sobre, escuchar un podcast sobre ellas, etc. Si el inglés es tu lengua materna, algunas de estas conexiones las hiciste de bebé (como la conexión entre y los sonidos k + æ + t), pero otras las hiciste de mayor (como cuando aprendiste sobre leones y tigres, y cuando adoptaste tu propia de adulto).

 

En el caso de las palabras que conoces bien, como las de tu lengua materna, especialmente las palabras comunes que utilizas todo el tiempo, las conexiones son muy fuertes. Las has estado fortaleciendo durante años, probablemente décadas, como pequeños músculos de tu cerebro. Por eso, cuando aprendemos una palabra nueva en otro idioma, es natural que recurramos primero a esa conexión tan fuerte: Traducimos mentalmente, pasando de → palabra en el primer idioma → palabra en el segundo idioma, en lugar de establecer una conexión directa con el significado. Pero el objetivo del aprendizaje es establecer esa conexión más directa a través de la práctica.

 

Como el lenguaje se basa en conexiones, nunca se pierde esa conexión entre la palabra del primer idioma y la del segundo... ¡y no querrías perderla! Esa conexión también nos ayuda a traducir con rapidez y a hacer cosas interesantes con nuestros idiomas.

 

Lo mismo ocurre con la gramática. A veces, los significados y los conceptos son más abstractos (como "tiempo pasado" o "expresar afecto"), pero puedes imaginarte cómo las conexiones en tu cerebro para ciertos tiempos verbales pueden ser más fuertes o más débiles dependiendo de lo bien que los conozcas, ¡y probablemente también puedas sentir cómo traduces en tu cabeza!

 

No temas ! Tu cerebro está preparado para aprender.

Utilizar tu primera lengua en la segunda es una parte totalmente normal y esperable del aprendizaje de idiomas, ¡y no es del todo malo! Nuestros cerebros enlazan nuestras lenguas y no podemos evitar confiar en las conexiones más fuertes para expresarnos de forma eficiente y eficaz. Por eso la práctica continuada es tan importante para el aprendizaje, pero recuerda que tu objetivo debe ser una comunicación satisfactoria: No hay necesidad de sonar como un monolingüe en tu nuevo idioma, ¡porque tu cerebro está haciendo algo mucho más interesante!


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